Disfraces para gatos: ¿son una buena idea?

Cuando se aproximan fechas como Halloween o Carnaval, es bastante habitual ver en redes sociales fotos de gatos disfrazados y, reconozcámoslo, la verdad es que a veces están súper graciosos y monísimos, de modo que uno puede sentir la tentación de hacerse con un disfraz para gatos, vestir con él a su minino y, después, hacerle una sesión de fotos y publicarlas en su cuenta de Instagram o Facebook, para que así todo el mundo vea lo “cuqui” que es su amigo felino.

Todo esto puede parecer muy divertido, y sin duda lo es… pero sólo para uno de los participantes en la actividad: tú. Si tu minino pudiera hablar, seguramente te diría que los disfraces para gatos no le hacen la más mínima gracia, sino más bien al contrario: le está causando un gran estrés y le está haciendo pasar un mal rato que está deseando que se acabe cuanto antes.

Y es que, a veces olvidamos que los gatos, a pesar de su aspecto dulce y “achuchable”, no son peluches: los gatos son depredadores y, a pesar de que conviven con nosotros y disfrutan de nuestra compañía y cariño, no están ni mucho menos domesticados.

Tal como dice la terapeuta felina Laura Trillo, el gato “no es un animal preparado para agradar al humano ni su función es servirle”, de modo que, si se te ha pasado por la cabeza la idea de disfrazar al tuyo, intenta por un momento ponerte en su lugar, y piensa si merece la pena hacerle pasar un mal rato para que tú puedas echarte unas risas. Si aun así tienes dudas, a continuación voy a darte una serie de razones por las que, en mi opinión, los gatos no deberían disfrazarse.

Disfrazar a tu gato puede causarle un gran estrés

Como decía más arriba, los gatos son depredadores, pero debemos tener en cuenta que, debido a su pequeño tamaño, también son presas, y por eso están “diseñados” para estar constantemente en alerta, y controlando su entorno, para garantizar su seguridad y supervivencia.

Vale, es cierto que tu gato vive en tu casa y que, por lo tanto, su entorno es perfectamente seguro, y no va a venir ningún depredador a cazarlo. El problema es que los gatos, si bien conviven con nosotros sin problema, no son exactamente animales domésticos, y siguen conservando intactos sus instintos naturales, de modo que, para que se sientan seguros en su entorno, es imprescindible que nada interfiera con su visión, su sentido del tacto, su olfato o su oído.

Cuando le pones un disfraz a tu gato, para empezar, estarás cubriendo su cuerpo con algo que, aunque tú no lo percibas, a él le huele totalmente extraño, y ese olor va a impregnar su pelaje, lo que hará que, una vez se libre del disfraz, tendrá que pasarse horas lamiéndose y acicalándose, hasta librarse de ese olor tan desagradable para él.

Pero es que, además, muchos disfraces para gatos vienen con accesorios como capuchas o gorros, que en muchos casos les tapan las orejas, haciendo que el sonido le llegue amortiguado, o interfieren con sus bigotes (o vibrisas), una herramienta sensorial tremendamente importante para ellos, que no sólo crecen en su hocico, sino también en otras zonas como encima de sus ojos o las orejas, y que son extremadamente sensibles y necesarios para permitirles moverse en la oscuridad, y detectar posibles amenazas.

Gatos disfrazados de león o Supermán
Un gato disfrazado de león o de superhéroe queda muy cuqui… pero él no estará nada cómodo

Por supuesto, cuando le pones un disfraz a tu gato, tú sabes perfectamente que está seguro, y que no va a pasarle nada. Lo malo es que tu gato no lo sabe, él sólo sabe que los sentidos de los que depende para percibir su entorno han sido comprometidos, y esto hace que sienta angustia y estrés.

Algunos disfraces pueden ser peligrosos para tu gato

Muchos disfraces para gatos vienen con piezas como pompones, botones, etc, que pueden suponer un peligro, ya que tu minino podría morderlas, sobre todo si se empeña en quitarse el disfraz. Esto conlleva el riesgo de que pueda tragárselas, provocando que se asfixie, o que le provoquen un bloqueo intestinal.

Por otra parte, al ponerle el disfraz, tu gato podría reaccionar escapando a toda velocidad, y si se trata de un traje que lleva complementos como alas, volantes, etc. corre el riesgo de que pueda engancharse en algún sitio, o de enredarse con la ropa y hacerse daño.

Tu gato se convertirá en el centro de atención

Puede que este punto no te parezca malo, e incluso puede haber gatos que disfruten de la atención, pero, en la mayoría de los casos, los gatos son animales bastante reservados y lo último que les apetece es que todo el mundo les mire directamente y quiera interactuar con ellos, invadiendo su espacio.

Recuerda que, al fin y al cabo, en el mundo de los gatos, una mirada directa se considera un desafío, y es algo que les incomoda mucho.

El disfraz puede causarle incomodidad a tu gato

Aunque el disfraz elegido no parezca impedir que tu gato se mueva libremente, existe una posibilidad bastante grande de que le incomode simplemente el que un material extraño esté sobre su pelo. Piensa que a veces es incluso difícil acostumbrar a nuestros mininos a usar un collar o un arnés, así que imagínate ponerles un disfraz, que en la mayoría de los casos está fabricado con tejidos sintéticos que tienen un tacto y un olor que a ellos les resulta extraño.

Y es que hay gatos que son extremadamente sensibles hacia cualquier cosa que toque su pelaje, de modo que un traje que le oprima en determinadas zonas del cuerpo puede resultarle muy incómodo y desagradable.

Pero mi gato no muestra signos de incomodidad cuando le pongo un disfraz…

Es posible que tu gato soporte con estoicismo y resignación que le pongas un disfraz, sobre todo si está acostumbrado a que le pongas ropa con cierta frecuencia, pero esto no significa que les guste. Es cierto que algunos gatos permiten que les pongamos prendas de ropa sin que haya, aparentemente, problema. En algunos casos han aprendido a asociar la ropa con algo positivo, si cuando lo haces le sueles dar alguna golosina, o juegas con él. Seguirá sin gustarle llevar el disfraz puesto, pero lo soporta porque tiene una recompensa.

Dicho esto, debes tener muy en cuenta que los gatos son muy diferentes de los humanos y que, por lo tanto, lo que nosotros podemos percibir como un gato tranquilo y calmado, que está disfrutando de ese momento de atención, podría ser en realidad un gato que está paralizado por el estrés, al que le ha superado la situación y simplemente se ha quedado congelado, a la espera de que todo se acabe.

Sobre todo: respeta a tu gato

Gatos disfrazados de Batman y Joker
No, esto no es respetar a tu gato…

Como decía al principio de este artículo, un disfraz para gato puede parecer muy divertido, pero sólo lo es para nosotros, los humanos. Antes de ponerle un disfraz a tu pequeño amigo felino, piensa: ¿merece la pena hacerle pasar un mal rato, y causarle un estrés innecesario, sólo para reírte un poco a su costa y conseguir unos cuantos “me gusta” en tus redes sociales?

Por supuesto, es posible condicionar a tu gato positivamente para llevar ropa, algo que puede ser útil en algunos casos, como por ejemplo si estamos hablando de un Sphynx o alguna otra raza sin pelo, que pueden necesitar utilizar ropa para regular su temperatura corporal. Del mismo modo, hay cierta ropa de recuperación que se utiliza cuando un gato ha sido operado, por ejemplo, y es necesario evitar que pueda lamerse ciertas partes de su cuerpo.

Por supuesto, en estos casos estamos hablando de ropa utilizada en beneficio del minino, lo que no ocurre con los disfraces para gatos, que en realidad no tienen ninguna utilidad para él. Simplemente, utiliza tu sentido común y respeta la naturaleza de tu gato. Estoy segura de que te lo agradecerá.

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Sobre la autora:

Marta Rodríguez
Marta Rodríguez
Amante de los animales, especialmente de los que conviven conmigo: mi perro Rufus y mi gato Ronno. Me gusta darles lo mejor, y quiero ayudarte a que escojas los accesorios más adecuados para tus mascotas.

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