

Las suelas de los zapatos pueden convertirse en portadores inadvertidos de gérmenes, bacterias e incluso parásitos, que podrían representar un riesgo para la salud, tanto de las personas como de los animales que conviven con nosotros. Por tanto, la costumbre que ya existe en otros países de no entrar en casa con los zapatos que […]
Las suelas de los zapatos pueden convertirse en portadores inadvertidos de gérmenes, bacterias e incluso parásitos, que podrían representar un riesgo para la salud, tanto de las personas como de los animales que conviven con nosotros.
Por tanto, la costumbre que ya existe en otros países de no entrar en casa con los zapatos que hemos utilizado para andar por la calle, es muy recomendable para mantener un hogar más limpio y libre de riesgos para la salud.
No es solo por mantener el hogar libre de polvo, ácaros y suciedad, es que existen riesgos potenciales que no vemos, pero que pueden suponer un riesgo en casa.
Cuando caminamos al aire libre, en áreas donde hay tierra, barro o césped las suelas de nuestros zapatos pueden recoger una variedad de partículas, incluyendo huevos de parásitos. Estos minúsculos huevos pueden adherirse a las suelas y ser transportados a nuestro hogar, convirtiéndose en una amenaza potencial para la salud de nuestros amigos.
¿Y qué decir de los entornos urbanos? El suelo de cualquier ciudad está lleno de partículas que no quieres encontrar en el suelo de tu casa, pero que entran a través de la suela de los zapatos.
Sin ánimo de que te asuste (pero sí de que tomes precauciones, enumeramos algunas:
Piénsalo: por un lado, te preocupas por mantener tu casa limpia y libre de pelos (si tienes animales, seguro que tienes o quieres tener un aspirador especial para pelos de mascota.
Pero, por otro lado, tienes la puerta abierta a que decenas de sustancias potencialmente peligrosas para la salud, entren en tu hogar y “se paseen” por el suelo que pisas, más aún si te gusta caminar descalzo o descalza por tu casa.
En algunos lugares, es común que las personas se quiten los zapatos al entrar en casa. De hecho, si la persona invitada no lo hace (quizá, por desconocimiento de la cultura local puede considerarse algo inapropiado o descortés.
La costumbre de descalzarse es habitual en Japón, Corea del sur, Tailandia, algunas regiones de China, etc. En Europa, es costumbre sobre todo en los países del norte: Suecia, Noruega, Finlandia… También, aunque quizá no en todos los hogares, en Alemania y Países Bajos.
Lo habitual en estos lugares es dejar los zapatos de la calle en la entrada de la casa, donde ya hay un sitio para dejarlos y guardar las zapatillas. También es habitual ofrecer zapatillas desechables a los invitados.
En España no es una costumbre todavía, pero va extendiéndose y cada vez más hogares tienen en la entrada de la casa un sitio para descalzarse cómodamente y dejar los zapatos. Es una forma de proteger el hogar de suciedad y parásitos indeseados y crear un ambiente más saludable para todos.
Por cierto ¿estás al día con las desparasitaciones de tu perro o tu gato? A lo mejor es el momento de que repases cuándo fue la última desparasitación y compruebes que está al día.
Declaración: si bien realizamos una minuciosa investigación para asegurarnos de que el contenido que ofrecemos es preciso y veraz, ten en cuenta que este artículo es meramente informativo, y en ningún caso se debe interpretar como diagnóstico o consejo veterinario. Asimismo te recomendamos que, en todo tema relacionado con la salud de tu peludo, consultes siempre con tu veterinario y confíes en su consejo.



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